No estás solo, yo y otros programadores como tú, también hemos estado ahí.

Mi nombre es Osvaldo Galván y antes que nada soy una persona apasionada por el desarrollo de software, del buen software, de ese que escribes y te hace sentir bien cuando lo ves funcionando en producción.

Soy un Ingeniero de Software, que al igual que tú, ha construido su experiencia desde la base de los proyecto en los que ha trabajado.

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Este es el manifiesto con mis valores...

Esta es mi historia.

Soy Mexicano, nací el 14 de julio de 1982 en la ciudad de México.

Crecí en una familia amorosa, soy el segundo de tres hermanos. Tengo unos padres y hermanos magníficos, siempre me apoyan en todo lo que hago.

Desde muy joven me interesó saber cómo funciona las cosas. En varias ocasiones intenté reparar aparatos electrodomésticos, pero siempre, fracasaba a cada intento.

Amante del futbol, del ciclismo, del running, de las actividades al aire libre y de todo lo que tiene que ver con los avances tecnológicos; Gadgets, autos que se maneja solos, smart watches, computadoras, celulares, dispositivos electrónicos, el internet de las cosas, del Big Data, Maching Learning, Inteligencia Artificial y mucho más.

A mis 18 años ingresé a la Universidad, con la ilusión en los ojos y el sueño de un futuro prospero.

Estudié la carrera de Ingeniería Cibernética y Sistemas Computacionales en la Universidad La Salle.

Siempre fui un alumno modelo, nunca cause problemas, entregaba tareas y cumplía con las obligaciones que un alumno promedio debe cumplir.

Terminé la universidad a los 23 años, con poca experiencia y muchos deseos de superación, salí a buscar trabajo.

Fracasé en cada intento, a cada entrevista que me presentaba me pedían años de experiencia y dominar herramientas que no conocía en aquel momento.

Frustrado de no encontrar trabajo, decidí dejar de buscarlo y así pasaron dos años.

Durante estos tiempo, obtuve mi título universitario, trabajé en actividades no propias de mi profesión. Con título universitario fui encuestador del INEGI, no me arrepiento.

Por primera vez en la vida sentía la libertad, tenía ganas de volar, de disfrutar de la vida, pero, siempre estaba atado a mis necesidades económicas.
 

Salí a fiestas, tomé alcohol en exceso, probé drogas y aprendí a disfrutaba cada momento. Me revelé, hice y deshice de mi vida lo que no había hecho hasta ese día.

Mi familia, harta de mi comportamiento y de mi poco compromiso, pedía a gritos que yo buscará trabajo, que hiciera algo por mi vida.

Y así fue, a mis 25 años, retomé la ardua labor de buscar trabajo.

Por fin, con el deseo de no encontrar trabajo, encontré el trabajo que se adaptó a mis necesidades.

Trabajé como programador de software, me daban un requerimiento, yo programaba y liberaba el software, fin de la historia.

El trabajo rutinario se convirtió en monotonía y la monotonía en aburrimiento.

En el 2013 regresé a la Universidad, estudié la maestría en Tecnologías de Información en la Dirección de Negocio.

Este hecho marcó un antes y un después en mi vida profesional.

Deje atrás mi ego de programador y empecé a ocupar mis conocimientos y habilidades al servicio de las personas, al servicio de mis clientes.

Descubrí que lo más importante de mi trabajo era entregar valor, desarrollar sistemas que ayuden a mejorar la calidad de vida de las personas que los usan, y entre más valor daba, más satisfecho y deleitado estaba el cliente.

Por esos momentos se manifestó ante mi el mundo de la calidad de software, aprendí metodologías y mejores practicas del desarrollo de software.

Mi visión se amplió, deje atrás al programador y me convertí en un proveedor de soluciones.

Pero no era suficiente, nunca lo fue. Sentí que no estaba alcanzado mi verdadero potencial, estaba desperdiciando mi vida.

Entonces, tomé la decisión de renunciar a mi trabajo a mis 33 años, y con algo de dinero en la bolsa, viajé a Canadá.

En Canadá, me inscribí a una academia de inglés. Nunca fui bueno con el idioma.

En Canadá descubrí una forma diferente de ver la vida, es cierto lo que dicen, para ampliar tu contexto de bes viajar.

Pero también sufrí, la ansiedad y el miedo de la distancia, la incapacidad de poder comunicarme con el mundo porque simplemente me costaba trabaja darme a entender con el idioma.

Al final, el dinero se terminó y tuve que regresar a México.

Con poco dinero y con una fuerte necesidad de conseguir trabajo, asistí a varias entrevistas, una de ellas en mi anterior trabajo.

Y sí, el miedo se apoderó de mí. la necesidad y la urgencia del dinero me llevó a regresé a mi antiguo trabajo. En ese momento pensaba que estaba tomando la menor opción.

Vaya tontería.

 

Sin embargo, no me arrepiento. Regresar a mi antiguo trabajo representó un cambio interno aún más fuerte en mí. por fin abrí los ojos.

Comencé a leer libros, ver vídeos y escuchar podcast de: crecimiento personal, fianzas personales, fianzas corporativas, marketing, ventas, mentalidad, negocios, desarrollo de sistemas, entre otros.

Compré cursos en línea. invertí y sigo invirtiendo en mi educación, en mi crecimiento personal y profesional.

Mi mente se expandió, por primera vez tomé consciencia de la vida que estaba viviendo. Me di cuenta que no era la vida que yo quería vivir, era la vida que la sociedad, la que mis padres habían diseñaron para mi.

Siempre seguí el guion: nacer, crecer, estudiar, trabajar hasta anciano, jubilarse, sobrevivir al vejez con mis ahorros y dejar deudas a mis hijos. No tenia expectativa de vida. vivía conforme a las circunstancias, no tenía el control de mi vida.

Mi familia decía, – Cuida tu trabajo, no malgastes tu dinero, daté unos lujos de vez en cuando, total para eso trabajas. Educa a tus hijos para que ellos se encarguen de ti cuando seas ya viejo.

Y sabes que, por mucho tiempo creí la historia.

A mis 35 años crecí creyendo que el éxito era una serie de pasos ya definidos, pasos que tenía que seguir para ser feliz y prospero.

Pero algo dentro de mí pedía a gritos que dejará de hacer lo que estaba haciendo, que me ocupará de diseñar y vivir la vida de grandeza a la que estoy destinado

Por eso escribir estas líneas. Estoy en este mundo para ayudar a las personas, para mejorar su calidad de vida, todo esto a través del uso sustentable de la tecnología informática.

Me responsabilizo de mi vida, de las acciones que emprendo para convertir este mundo en un lugar mejor para vivir.

En el 2020, mis objetivos es convertir mi pasión, el desarrollo de software, en un negocio rentable, formar mi propia identidad, crear una comunidad y ser un líder de opinión en temas de desarrollo ágil de software con calidad.

Te puedo decir que, el desarrollo de software está subestimado en esta era digital, debemos reconocer la importancia, y sobre todo la necesidad, de ingenieros de software de alto rendimiento.

Sé que el camino no será fácil, pero estoy dispuesto a pagar el precio.

Ahora es tu turno

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